25 de septiembre de 2013

La primitiva Cabeza del Rey don Pedro


Casa de Pilatos

En el Apeadero de la Casa de Pilatos, concretamente sobre el muro frontero con el Patio Principal, se aloja dentro de una hornacina circular una de las estatuas más antiguas y con más historia de Sevilla: el busto del rey Pedro I de Castilla.
Modelada en barro, esta escultura se encontraba, según cuenta la tradición, en la fachada de una casa señalando el lugar donde el monarca había asesinado a un miembro de la familia de los Guzmanes durante una de sus salidas nocturnas.
Descubierto don Pedro por una anciana gracias al peculiar sonido de sus canillas, ordenó colocar una figura con su efigie en el lugar del crimen, haciendo una peculiar y ventajosa interpretación de las leyes castellanas.

Y allí estuvo hasta 1599, año en que por su deterioro fue sustituida por la actual, esculpida en piedra y con un porte más monumental y vistoso.
Adquirida por el tercer duque de Alcalá, Fernando Enríquez de Ribera para enriquecer la ingente colección de obras de arte que guardaba en la Casa de Pilatos, se encuentra en su Apeadero desde entonces.

Casa de Pilatos


Casa de Pilatos


El Palacio del Marqués de la Motilla


Calle Laraña


En primer plano, el palacio del Marqués de la Motilla, edificio de inspiración florentina diseñado en los años 20 por el arquitecto italiano Gino Coppedè
Natural de la misma localidad toscana, Coppedè nunca vería terminado este edificio ya que murió de cangrena en 1927
Las obras del palacio las concluiría el valenciano Vicente Traver.


Calle Laraña, Palacio del Marqués de la Motilla

Matacanónigos


Matacanónigos

Así era conocido antaño el tramo de calle comprendido entre la Plaza de la Virgen de los Reyes y Alemanes

Según parece, recibía ese nombre popular por ser una zona de confluencia de vientos que provocaban bastantes resfriados y pulmonías letales en los muchos religiosos que pasaban por ella día tras día camino de la Catedral o el Palacio Arzobispal.



Puerta del Príncipe, en la Catedral de Sevilla


San Cristóbal


San Cristóbal, protagonista de un inmenso mural de más de 10 metros de altura pintado por Mateo Pérez de Alesio en 1584, acompaña el solemne caminar de los 4 infantes que portan el sepulcro de Cristóbal Colón.
Como apunta el amigo Juan Sainz, estos cuatro infantes representan a los Reinos de Castilla, León, Aragón y Navarra, siendo obra del escultor, arquitecto, militar y pintor Arturo Mélida.


14 de septiembre de 2013

Ymperial


Don Juan Tenorio

La Luz se abre paso entre los sombríos adoquines de la calle Imperial y a la vez esboza sombras caprichosas en las paredes de la casa-palacio de los Ibarra.
A esta calle, llamada así en recuerdo del canónigo Antonio Imperial, daría el lateral de la casa de don Juan Tenorio, que fijó Tirso de Molina en el convento de San Leandro.


Calle Imperial


Reloj de Sol


Plaza de América

Reloj de Sol en una mañana nublada.
Bien podría ser una metáfora de "lo eterno"... ¿o quizás de la muerte?


Reloj de Sol cerámico de la Plaza de América



1 de septiembre de 2013

Laraña en los años 20


Laraña en los años 20


Calle Laraña a finales de los años 20.
La iglesia de la Anunciación, la Universidad y al fondo el palacio del marqués de la Motilla: los "protagonistas" de la estampa son a simple vista los mismos que hoy en día, cambiando sólo los "actores secundarios", esto es, adoquines, coches de época, raíles del tranvía, el mulo de primer plano... 
Pero hay un detalle importante: si se fijan, la Universidad está alineada con la iglesia y el Palacio, en el mismo plano, sin el actual y estúpido retranqueo separado por columnas al que únicamente saca provecho el kioskero apoyando los coleccionables de los periódicos.
Estamos ante la antigua Casa Profesa de los Jesuitas, un edificio del siglo XVI que pasó a ser sede de la Universidad en 1771 cuando la orden es expulsada de España por Carlos III, perdiendo todas sus posesiones.
Este edificio se mantendrá en pie hasta los años 70, cuando es derribado, levantándose en su solar la actual Facultad de Bellas Artes.